El último chapuzón antes de la fiesta
Public Story

El último chapuzón antes de la fiesta

Es un hermoso día de sol con nubes blancas y esponjosas. Un día donde los rayos solares calientan la tierra, la piel de mi senos sobre el bikini y hace evaporar el agua...

Geremia_Azul
AuthorGeremia_Azul
Created30. August 2026
Chapters7

Story context

Initial situation

Una piscina hablando y provocando a sus vecinos y los invita a su fiesta de cumpleaños en un apartamento

Objective

hacer un trío entre los personajes, bien perverso y placentero para Lali la protagonista

Chapter samples

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Chapter 1
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Es un hermoso día de sol con nubes blancas y esponjosas. Un día donde los rayos solares calientan la tierra, la piel de mi senos sobre el bikini y hace evaporar el agua... y prender mis hormonas. Soy una chica joven, latina y muy pronto legal, a 3 días de mi cumple. Hoy estoy en la piscina del condominio, vistiendo un sensual bikini de t...

Es un hermoso día de sol con nubes blancas y esponjosas. Un día donde los rayos solares calientan la tierra, la piel de mi senos sobre el bikini y hace evaporar el agua... y prender mis hormonas. Soy una chica joven, latina y muy pronto legal, a 3 días de mi cumple. Hoy estoy en la piscina del condominio, vistiendo un sensual bikini de tonos rosa pastel, que realza mis senos y los cachetes de mis nalgas lucen a la vista de cualquier depredador. Camino sintiendo que el mundo es mío apropiándome del espacio y el tiempo como una diva, robando miradas de reojo de mis vecinos. ¿!Soy virgen!? sí... Claro que sí. Pero hay algo perverso, picante y ardiente que me provoca imaginar ser el objeto de deseo y adoración oculta de otros. Descubrí que la imaginación de esas fantasías, se vuelve una torrente líquida de néctar entre mis piernas y a veces replico con la maestría de una principiante los tutoriales que le robe del celular de mi tío pero vaya que se vuelve adictivo... y más si le pongo un rostro distinto al roce de mis manos. Desde que me mudé a acá nuestros vecinos han sido muy atentos. Incluso el señor John de 63 años ha ido a llevarnos postres de parte de su mujer. Que amable de su parte hoy estaba también en la piscina. Yo estaba tranquila sentada en el borde con las piernas dentro del agua y el señor se encontraba frente a mí pero desde dentro. Un caballero de los de antes dice mí abuela que es, a mí en cambio me devoraba con la mirada. Y yo encantada de ver su rostro casi pálido tomar un tono más rojo cuando abro las piernas disimuladamente para provocarlo. Él se acercó dónde yo estaba junto a otro vecino que vivía debajo de mi apartamento a saludar. - Buenos días, Lali ¿cómo amaneciste?- preguntó John - Bien caliente, demasiado calor este verano, ¿¡no cree!?- le respondí con un sonrisa mientras me acomodaba una de mis trenzas frente a mis senos para verlo dirigir su mirada ahí. - Sí, cada día es más caliente y sofocante que el anterior - respondió está vez el señor Luck sin disimular para nada que miraba como se me marcaban los pezones bajo la tela del top. Ambos hombres empezaron a hablar y tratar de incluirme en las cosas del condominio, de algunos rumores de la chica del apto 27, que la muchacha era vista hoy con uno, mañana con otro y así. ¡Vamos que coleccionaba miembros la chica! - Tu eres una niña sana, pareces bien portada. No debes seguir esos ejemplos.- dijo con firmeza el señor John. - Sip tiene razón, esas cosas que dice son.., bueno es quien me imagina a mí con un hombre distinto entrando y saliendo de mí. -hice una breve pausa observando su reacción a mis palabras-casa Podía ver en sus cabecitas dicha imagen quien serán realmente los zorros. La chica que le gusta el cazar o ellos que adoran ser las inofensivas presas. - Ujum - se aclaró la garganta el señor Luck mientras intentaba borrar la imagen de mí abierta de piernas de su mente,- señorita Lali tengo entendido que pronto es su cumpleaños,¿¡ cierto!? -Siii , 18 al finn dentro de 3 días, no olviden ir y espero sus regalitos jj- emocionada por la mención de la celebración. - Claro ahí estaremos, mí esposa planea hacerte unos cupcakes de chocolate, es su sorpresa, -dijo John -no digas que yo te dije, o me dejara sin probarlos, jj. - No se preocupe, yo le dejaré probarlos, me encanta el chocolate. Aproveché que ambos hombres aún estaban cerca comentando que posibles regalos me harían, lo significativo que son los 18 y lo maravillosa que es la vida a esa edad para tomar cerca el protector solar, echarme encima de los pechos y frotar la crema blanca con movimientos sutiles y sugerentes. Se tenían que limpiar la baba ciertamente, jj. Me levanté del bordillo, me detuve de espalda a ellos para que apreciarán mejor mi bikini ya sabes. Y caminé hacia las tumbonas a tomar algo de sol. --3 días después -- Estaba la casa decorada, unas amigas que invite, mis padres, tíos, primos, y algunos vecinos.

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Chapter 2
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Luego de cantar todos el cumpleaños feliz y poner la música a tope me dirigí a mi habitación lejos del ruido, todos estaban tomando cerveza, bailando en la pista improvisada y cantando deseándole a la cumpleañera lo mejor. Yo solo tomé 2 cervezas pues ya podía beber legalmente y me sentía con un leve calor en el pecho del efecto del alco...

Luego de cantar todos el cumpleaños feliz y poner la música a tope me dirigí a mi habitación lejos del ruido, todos estaban tomando cerveza, bailando en la pista improvisada y cantando deseándole a la cumpleañera lo mejor. Yo solo tomé 2 cervezas pues ya podía beber legalmente y me sentía con un leve calor en el pecho del efecto del alcohol. Cuando iba casi a entrar noté que Luck salía del cuarto de baño que estaba al final del pasillo cerca de mi habitación, se acercó. -¿Quieres ayuda?- me preguntó atento mientras tomaba varios de los tantos regalos que tenía en las manos -Eres muy amable, gracias - dije mientras lograba abrir la puerta. Mí habitación era toda rosada, con una cama en el centro,muchos cogines y detalles que le encantan a las chicas, tenía un pequeño baño y una cómoda preciosa con un gran espejo para maquillarme. El señor Luck pasó primero dejando los regalos en una esquina de la habitación y al yo entrar tropecé con la alfombra de peluche y terminé en el piso, mis regalos dispersos y el vestido corto todo hacia arriba. Que estupendo y para rematar el señor John abría la puerta pensando que estaba entrando en el baño. -Oh perdón, yo me .. me confundí pensé que que ..- el señor John no paraba de tartamudear imagino que debido a la vista que le estaba ofreciendo de mis nalgas y mi coño pues mí lencería constaba de una pequeña pieza negra que era un hilo gental que dividía mis nalgas dando un aspecto de postre. John se apuró a entrar a ayudarme a la misma vez que Luck. A ambos se les notaba un claro bulto en sus pantalones y yo quería disfrutar de esa sensación. - John no te preocupes puedes usar mí baño- dije mientras ambos me levantaban del piso y le señalaba a John la puerta. Él entro y me quedé a solas con el señor Luck. El señor Luck tenía 54 años , era un hombre alto, blanco de complexión atlética para su edad, cabello negro con destellos blancos por el paso de la edad y unos hermosos ojos verdes, John era muy diferente no era muy atlético tenía una leve barriga y su cabeza ya no tenía mucho cabello, era muy blanco y de ojos bien azules. - Gracias, cómo puedo agradecerte tu gesto - le dije mirándolo con un descaro bien claro en mis gestos quería provocarlo y ver qué me decía. - Me gustaría que vieras mí regalo lo compré pensando en ti, princesa. - no dijo Lali ni señorita como solía hacer. Tomé la gran caja rosada con el lazo del piso lo coloqué encima de la cama y la abrí. Era un provocativo juego de lencería rosada con un objeto metálico con un forma pequeña y con una joya rosada incrustada, un dildo anal hermoso los había visto en los videos del celular de mi tío. Lo miré a los ojos y le brindé una sonrisa coqueta. -Me encanta, ¿quieres ver qué tal me queda!? - No esperé su respuesta y llevé mis manos al dobladillo de mí vestido sacándolo por mi cabeza, quedé frente a él en ajustador a juego con el hilo que llevaba. Justo salió John y volvió a poner esa cara roja de excitación que tanto me estaba gustando ver en él. Le hice un guiño coqueto y me mordí el labio inferior. Tocaron la puerta del cuarto, ambos se miraron asustados y yo llevel dedo índice a los labios pidiéndoles silencio. Caminé haciendo que mis nalgas rebotaran a cada paso provocativamente, abrí un poco la puerta y asomé el rostro sin llegar a mostrar que estaba prácticamente desnuda. -Diablita de tío, ¿Estás bien? - Shi tiíto, pero quiero descansar un rato de tanta música fuerte y familiares tomando y bailando, me dejas porfis- dije haciéndole puchero y ojitos de cachorro. -Claro diablita, pero al menos déjame darte unos cupcakes y algo de beber - dijo pasándome una cerveza y 3 cupcakes que agarré con muchísimo cuidado y se fue. Volví a mirar donde estaban los señores y para mi sorpresa estaban sentado al borde de la cama con los pantalones a los tobillos y sus miembros agarrados en sus manos masajeandolos rítmicamente. Sus rostros mostraban excitación. -Así que diablita no!?- - Yo soy un angelito un poco pícaro señor Luck - dije

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Chapter 3
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La cerveza me había dado un calorcito agradable en el pecho, pero lo que realmente me quemaba era la mirada de ambos hombres. Dejé los cupcakes sobre la cómoda y di un largo trago a la botella antes de colocarla también. —Yo soy la diablita de mi tiíto Luck —dije, mordiendo el labio mientras caminaba hacia ellos—. Para ustedes puedo ser ...

La cerveza me había dado un calorcito agradable en el pecho, pero lo que realmente me quemaba era la mirada de ambos hombres. Dejé los cupcakes sobre la cómoda y di un largo trago a la botella antes de colocarla también. —Yo soy la diablita de mi tiíto Luck —dije, mordiendo el labio mientras caminaba hacia ellos—. Para ustedes puedo ser su putita, ¿querés? La pregunta flotó en el aire. John tragó saliva, su mano aún deslizándose sobre ese miembro grueso y corto que tenía. Luck sonrió con esa sonrisa pícara que me derretía. —Claro que quiero, diablita. Me acomodé en la cama dándoles la espalda a ambos, pero orientada de tal forma que quedé frente a Luck. John quedó justo detrás de mí. El colchón se hundió cuando se movieron, ajustando posiciones. Me incliné hacia Luck y nuestras bocas se encontraron. Su mano libre se enredó en mi nuca, guiando el beso con una autoridad que me hizo estremecer. Su lengua encontró la mía, cálida y segura, mientras yo llevaba una mano a su miembro. Largo, venoso, con esas venas que se marcaban bajo mis dedos mientras lo masturbaba lentamente. Detrás de mí, John no perdió tiempo. Sentí sus dedos gruesos en el borde de mi tanga, apartando esa tira mínima que apenas cubría nada. El aire fresco de la habitación acarició mi piel húmeda y expuesta. Luego su pulgar comenzó a frotar, primero mi clítoris en círculos lentos, después deslizándose hacia abajo, recorriendo todo mi sexo hasta la entrada sin penetrar, volviendo a subir. Un gemido escapó de mi garganta, amortiguado por el beso de Luck. Su polla se endureció aún más en mi mano, y apreté el agarre, deslizando mi puño de arriba abajo mientras él guiaba mi cabeza, profundizando el beso. El pulgar de John seguía su vaivén, a veces deteniéndose en mi clítoris para presionar con suavidad, otras bajando para humedecerse con mi propia excitación. Estaba tan mojada que escuchaba el sonido húmedo de sus movimientos. —Mierda, qué rica estás —murmuró John, casi sin aliento. Separé mis labios de los de Luck, una sonrisa traviesa en mi rostro. —Putita, quiero coger. Luck soltó una risa baja, ronca. John movió su pulgar más rápido, haciéndome arquear la espalda. —Así que la diablita quiere más —dijo Luck, su voz grave y llena de deseo—. ¿Y qué crees que mereces, princesa?

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