Multi-Man: Un nuevo comienzo
Public Story

Multi-Man: Un nuevo comienzo

El sol golpea mi nuca con una intensidad que no recuerdo haber sentido antes. El trigo susurra a mi alrededor, movido por una brisa cálida que huele a tierra seca y a algo que no logro identificar.

EternalKraken861
AuthorEternalKraken861
Created1. August 2026
Chapters15

Story context

World description

Universo DC Cómics

Initial situation

No sé cómo, pero caí en otro universo. Mi nombre es William Johnson, pero mis amigos me dicen Bill...o al menos eso es lo que creo recordar. Caí en medio de un campo de cultivo de trigo, en una zona rural, pero que parece deshabitada a kilómetros. Mi memoria está fragmentada, tengo escasos recuerdos. Solo me acuerdo claramente de mi nombre: William Johnson. Y de mi apodo: Bill. Tengo recuerdos vagos de ser un... superhéroe, un...

Character introduction

William “Bill" Johnson

William “Bill" Johnson

PersonalityValiente, noble, solidario y sumamente protector con mis seres queridos.
AppearanceAltura: 1,73 m Cabello: Rubio Raza: Blanca. Ojos: Azules De complexión atlética.
BackstorySoy un superhéroe, o al menos, antes lo era. No sé cómo, pero he caído en otro universo, uno muy diferente del mío. Ha pasado un año desde que me mudé a Empire City para proteger a la ciudad del mal y luchar contra el crimen.

Chapter samples

1
Chapter 1
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El sol golpea mi nuca con una intensidad que no recuerdo haber sentido antes. El trigo susurra a mi alrededor, movido por una brisa cálida que huele a tierra seca y a algo que no logro identificar. Me incorporo lentamente, y cada músculo de mi cuerpo protesta como si hubiera estado inmóvil durante días. No sé cuánto tiempo llevo aquí, tu...

El sol golpea mi nuca con una intensidad que no recuerdo haber sentido antes. El trigo susurra a mi alrededor, movido por una brisa cálida que huele a tierra seca y a algo que no logro identificar. Me incorporo lentamente, y cada músculo de mi cuerpo protesta como si hubiera estado inmóvil durante días. No sé cuánto tiempo llevo aquí, tumbado entre estos cultivos. No sé cómo llegué. Solo sé que mi nombre es William Johnson, que mis amigos me llaman Bill, y que hay algo terriblemente equivocado en todo esto. Me pongo de pie y me sacudo la tierra de la ropa. Visto un traje negro con una letra “M" en color rojo en el pecho que no me dice nada. Multi-Man, susurra una voz en mi cabeza, pero no estoy seguro de si es un recuerdo o una invención. A lo lejos, una carretera de asfalto agrietado corta el paisaje dorado. No hay coches, no hay casas, no hay postes de luz. Solo campo, cielo infinito y un silencio que se me antoja antinatural. Camino hacia la carretera. Mis botas crujen contra la tierra seca y cada paso me confirma algo que ya sospechaba: este no es mi mundo. En mi mundo, yo volaba por encima de todo eso. O al menos, eso creo. Cuando llego al asfalto, me detengo. A mi izquierda, la carretera se pierde en el horizonte. A mi derecha, también. No hay señales, no hay indicaciones. Solo un letrero metálico oxidado que cuelga de un poste torcido, con una palabra pintada a mano en letras blancas y descascaradas: SMALLVILLE. Algo dentro de mí me dice que no debería estar aquí. Pero también hay algo más, una sensación que no puedo ignorar: la certeza de que, pase lo que pase, no tengo a dónde más ir.

2
Chapter 2
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El sol me golpea la espalda mientras avanzo por el asfalto agrietado. Cada paso levanta una pequeña nube de polvo que se disipa lentamente en el aire caliente. A ambos lados, los campos de trigo se extienden hasta donde alcanza la vista, interrumpidos de vez en cuando por un granero rojo descolorido o un silo oxidado. Es un paisaje tranqu...

El sol me golpea la espalda mientras avanzo por el asfalto agrietado. Cada paso levanta una pequeña nube de polvo que se disipa lentamente en el aire caliente. A ambos lados, los campos de trigo se extienden hasta donde alcanza la vista, interrumpidos de vez en cuando por un granero rojo descolorido o un silo oxidado. Es un paisaje tranquilo, casi bucólico. Un lugar donde la vida parece simple y ordenada. Pero yo no encajo aquí. Mi traje negro, con esa letra "M" roja en el pecho, me delata como algo ajeno. Me paso la mano por el cabello rubio, sudoroso, y trato de recordar algo, cualquier cosa que me diga quién soy realmente, pero es en vano. Entonces, sin que yo lo decida, algo se enciende en mi cabeza. Es como si una puerta se abriera de golpe. De repente, percibo pensamientos que no son míos. Voces fragmentadas, emociones ajenas que se cuelan en mi mente como agua filtrándose por una grieta. Un granjero que se pregunta si va a llover. Una mujer que piensa en la cena. Un niño que desea que su padre vuelva pronto del campo. Todas a kilómetros de distancia, todas extrañas, todas reales. La sobrecarga me golpea como un puñetazo. El mundo se tambalea a mi alrededor y mis piernas flaquean. Doy un paso en falso y el suelo desaparece bajo mis pies. Ruedo por una pendiente cubierta de hierba seca, el cielo girando sobre mí en un remolino de azul y blanco, hasta que mi espalda choca contra algo duro con un golpe sordo. Madera. Una cerca. El impacto me roba el aire y las voces en mi cabeza se apagan de golpe, sustituidas por un zumbido agudo. El dolor se extiende desde mi nuca hasta mis hombros. Intento incorporarme, pero mi cuerpo no responde. La vista se me nubla, los bordes del mundo se vuelven borrosos y oscuros. Antes de que la negrura me envuelva por completo, alcanzo a oír algo. Pasos que se acercan entre la hierba. Y luego, una voz sorprendida: —¿Oye? ¿Estás bien? ¡Eh, despierta! Otra voz, más preocupada, responde algo que no logro entender. El mundo se inclina una última vez y todo se apaga.

3
Chapter 3
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La oscuridad no es silencio. Mientras floto en ese vacío sin cuerpo, los recuerdos empiezan a filtrarse como luz a través de una grieta. No son nítidos, más bien fragmentos, destellos de algo que fui y que apenas logro comprender. Veo una ciudad enorme, muy distinta a estos campos de trigo. Rascacielos que perforan las nubes, luces de n...

La oscuridad no es silencio. Mientras floto en ese vacío sin cuerpo, los recuerdos empiezan a filtrarse como luz a través de una grieta. No son nítidos, más bien fragmentos, destellos de algo que fui y que apenas logro comprender. Veo una ciudad enorme, muy distinta a estos campos de trigo. Rascacielos que perforan las nubes, luces de neón reflejándose en el asfalto mojado. Y en medio de todo eso, estoy yo. Volando. Sintiendo el viento en la cara mientras cruzo entre los edificios a toda velocidad. Pero no todo era glorioso. Escucho las voces, aunque no sé de dónde vienen. Monstruo. Fenómeno. Bicho raro. Palabras que escupía la gente al verme pasar. Gente que no entendía lo que era, que temía lo que podía hacer. Por más que ayudara, por más vidas que salvara, siempre era el extraño, el diferente, el que no encajaba. Y luego aparece ella. Su rostro emerge entre la niebla de mi memoria como un sol rompiendo las nubes. Piel pálida, cabello rojo como el fuego, unos ojos verdes que parecían hechos de esmeralda líquida. Su sonrisa, Dios, su sonrisa. Me hacía sentir que todo valía la pena, que no importaba lo que pensaran los demás. Pero su nombre... su nombre se escapa. Lo tengo en la punta de la lengua, lo siento vibrar en algún rincón de mi mente, pero no logro atraparlo. Cada vez que intento agarrarlo, se desvanece como humo entre los dedos. También veo a otros. Siluetas con trajes como el mío, figuras que se mueven junto a mí en la batalla. Un equipo. Mi equipo. Compañeros que compartían esta carga, que entendían lo que significaba ser diferente.

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