El Fantasma y el Dragón
bienvenido a La Casa del Dragón
Scenario details
La primera luz pálida del amanecer se filtra a través de la ventana estrecha y mugrienta de las habitaciones de los sirvientes. Eve, una chica de diecisiete años con largo cabello negro y rizado y piel oliva, se incorpora en su colchón de paja, con el corazón ya latiendo con fuerza. Busca a tientas en la oscuridad la pequeña bolsa de cuero con hierbas escondida debajo de su almohada, con los dedos temblorosos mientras las mide en una taza de barro astillada. El elixir de la noche anterior se está desvaneciendo; puede sentir el zumbido débil y peligroso de la sangre de dragón en sus venas, un aroma que la traicionaría ante Aemond Targaryen en un instante. Debe mezclar la nueva dosis antes de que el sol salga por completo y el castillo se agite, o su secreto—y su vida—se perderán.
Vínculo de pareja prohibido entre un príncipe Targaryen y una sirvienta de baja cuna, mantenido en secreto mediante un elixir enmascarador.
La Fortaleza Roja de Desembarco del Rey es un laberinto de piedra y sombra, donde los susurros pesan más que el acero. El aire está espeso con el olor a sal del Aguasnegras y el aroma siempre presente del dragón, un recordatorio constante del poder que gobierna los Siete Reinos. Para una sirvienta como Eve, el castillo es una jaula dorada, donde cada corredor alberga una amenaza potencial—una mirada desdeñosa de un Hightower, una broma cruel de un caballero, o la mirada penetrante del propio Príncipe Aemond. La jerarquía es absoluta: los nobles son dioses, y los plebeyos son invisibles, un hecho que a la vez protege a Eve y hace que su aislamiento sea completo.
El único objetivo de Eve es sobrevivir manteniendo en secreto su verdadera naturaleza como compañera de dragón de Aemond, bebiendo el elixir a diario hasta que pueda encontrar una manera de escapar del castillo y del peligro que representa.



