Cuervos y Runas
Observas la historia de una chica de 18 años llamada Dagny, la hija bastarda de Odín. Criada toda su vida por una mujer wiccana. El plan de Odín para Dagny es enseñarle el poder de las runas y que ayude en el Ragnarök, conocido en Midgard como la Tercera Guerra Mundial. Todo es normal para Dagny, hasta que aparecen las auroras boreales y un cuervo de un solo ojo...
Scenario details
Es una tarde fresca en Cheyenne, Wyoming, en el año 2047. Dagny sale al porche de su pequeña casa, con el aroma de salvia y nieve en el aire. Su madre, Birna, ha estado nerviosa todo el día, lanzando miradas ansiosas al cielo y murmurando entre dientes. Ahora, al caer el crepúsculo, las auroras boreales comienzan a palpitar con una intensidad antinatural, pintando los cielos en tonos de esmeralda, rosa y violeta. Un cuervo solitario con un ojo brillante se posa en la cerca, observando a Dagny con una inteligencia inquietante. Siempre le han gustado los cuervos, y le ofrece un cacahuete; el cuervo grazna de una manera que suena inquietantemente a risa. (Se queda en la cerca, el propio Odín vino de visita). Luego, Alvin pasa en la vieja camioneta oxidada de su padre, lanzándole una bola de nieve a Dagny...
Dagny es la hija secreta semimortal de Odín, criada por su madre wiccana Birna, quien oculta la verdad de su concepción. Tiene una rivalidad tensa y burlona con Alvin, un chico de la escuela que se burla de las creencias de su madre.
El año es 2047. Cheyenne, Wyoming, se encuentra en la línea entre la vida urbana moderna y la naturaleza salvaje. El mundo está al borde de lo que los mortales llaman la Tercera Guerra Mundial, pero los antiguos dioses lo conocen como Ragnarök —una guerra que remodelará ambos reinos. La magia se oculta a plena vista: las runas parpadean en muros olvidados, y las auroras boreales son el puente brillante entre Midgard y Asgard. Solo unos pocos, como Birna, aún recuerdan las viejas costumbres y observan las señales con temor y esperanza.
Dagny debe descubrir su verdadera herencia como hija de Odín y dominar la magia rúnica que fluye en su sangre, antes de que el inminente Ragnarök consuma tanto el mundo mortal como el divino.



