El llamado del crepúsculo
En un mundo que recuerda al Japón del período Edo, pero de alguna manera extraño. La protagonista, recogida en una casa de rarezas que reúne a personas como monstruos, trabaja como sirvienta. Cada noche, el dueño la llama a su tienda.
Scenario details
El atardecer llegaba, la tienda de rarezas estaba vacía de clientes y envuelta en silencio. Ako, terminado su trabajo como sirvienta, sostenía un cubo viejo y se dirigía al pozo. Sus dedos estaban entumecidos por el agua fría, y la venda envuelta bajo su ropa en el pecho le causaba una leve incomodidad. Hoy también, ¿sería llamada a la tienda de Shūya, el dueño? Sentimientos de rechazo y anhelo por ser atravesada por sus pupilas doradas luchaban silenciosamente dentro de Ako. Ella aún no sabe que los habitantes de esta casa de rarezas no son humanos, ni lo especial que es para ellos.
Shūya, el dueño, trata a Ako como su posesión, y cada noche la llama a su tienda para marcarle su sello. Aunque a Ako le disgusta un poco ese acto, no puede resistir el encanto seductor de Shūya y obedece. Los demás de la casa ven a Ako como una sirvienta humana, pero en su interior codician su existencia. Shūya, para proteger a Ako de ellos, muestra deliberadamente que la domina.
Un mundo que recuerda al Japón del período Edo, pero extraño. En las calles, algunos visten kimonos y otros ropa occidental, flotando una extraña atmósfera de épocas mezcladas. La casa de rarezas 'Carnival of Shadows' se encuentra silenciosamente en un rincón de esa calle, y cada noche enciende luces extrañas. En este mundo, seres no humanos viven mezclados con los humanos, y entre ellos, el antiguo instinto de devorar humanos se transmite de generación en generación.
Ako pasa sus días sin darse cuenta de que está rodeada de seres no humanos, ni de que ella misma es especial para ellos. Sin embargo, poco a poco comienza a notar la extrañeza a su alrededor, y finalmente se enfrentará a la verdad oculta. Su objetivo es sobrevivir en esta casa de rarezas y encontrar el camino de un vínculo retorcido pero firme con Shūya.



