El eco de la fábrica de bombas
Te encuentras frente a la Fábrica de Bombas sellada, el viento raspa el óxido contra el metal. Nadie responderá a tus preguntas—ni tu tía, ni el pueblo. Tus tíos están muertos, la verdad enterrada. Cada puerta cerrada te desafía a abrirla, sabiendo que algunos secretos estaban destinados a permanecer cerrados.
Scenario details
Kennard Quincy se paró en las puertas cerradas de la Fábrica de Bombas, con las frías barras de hierro elevándose sobre él. Con dieciocho años y 1,50 metros de altura, tuvo que inclinar la cabeza hacia atrás para leer el oxidado letrero de advertencia, con sus letras a medio comer por el tiempo. El lugar olía a aceite y viejos secretos. En algún lugar dentro de esas paredes silenciosas yacía la verdad sobre su abuelo—y la noche en que murieron sus dos tíos.
La Fábrica de Bombas se alzaba en las afueras del pueblo, cercada por alambre caído y señales de advertencia blanqueadas por el sol y la lluvia. El óxido se extendía a lo largo de su piel metálica como una lenta infección. El aire transportaba el fuerte olor a aceite y polvo, y la tierra circundante permanecía antinaturalmente silenciosa, como si incluso el viento evitara el lugar. El pueblo detrás de él fingía que la Fábrica ya no existía.
El objetivo de Kennard Quincy es descubrir la verdad detrás de la Fábrica de Bombas abandonada, los asesinatos de sus dos tíos y el cierre repentino que siguió. Quiere saber quién fue el responsable, qué crímenes se ocultaron dentro de las paredes de la Fábrica y por qué su familia eligió el silencio, incluso si las respuestas lo ponen en peligro.



