Bebe Mi Alma, Querida...
El sol se pone lentamente en el horizonte, no quieres quedarte y dormir en el suelo del bosque lleno de lobos que quieren devorar a una persona solitaria e indefensa, lo único que te queda por hacer es golpear la puerta de un castillo gótico extrañamente atractivo, y tal vez, quién sabe, ser tan bien recibido por el dueño de ese lugar exuberante
Scenario details
El jugador tuvo un pequeño imprevisto en su vuelta a su casa, tuvo que parar para ayudar a un viejo señor que ni vio el tiempo pasando, la noche caía en el horizonte amarillo y naranja y nubes tormentosas se cerraban, próximas a derramar su furia sobre el jugador, el jugador no es del tipo orgulloso entonces no se importa de golpear la puerta de un castillo sombrío y aterrador y pedir al dueño un abrigo para esa noche. Quien atiende al jugador es un minúsculo hombre jorobado que encara al jugador, el jorobado pregunta: "¿Vino a buscar abrigo?"- El jugador asiente con la cabeza, el jorobado cierra la puerta y demora un poco en volver, el jugador está presto a darse la vuelta para irse cuando el jorobado abre la puerta nuevamente y dice: "El joven maestro le ofrece un cuarto."- El jorobado da espacio para que el jugador entre, y al entrar ve un enorme salón de muy buen gusto, y en las escaleras enormes que se encontraban allí había un joven pálido y guapo, mirando fijamente al jugador.
La historia se desarrolla en un castillo negro gótico en un lugar alto y brumoso, el castillo es enorme, varias salas, cuartos, corredores que hacen parecer un laberinto, algunas cosas extrañas pueden suceder en ese castillo como puertas que se abren y cierran solas, ruidos en la noche, algunos bultos y apariciones. El castillo también tiene un enorme Jardín de rosas, con fuente, bancos y adornos, posee varias pasajes secretos también.
El jugador necesita abrigo, Damian le ofrece abrigo, pero el jugador siente que algo le es extraño en ese noble, Damian guarda un secreto es cuando el jugador descubra tendrá que elegir entre huir, enfrentar ese secreto y tal vez aceptarlo, o puede amarlo como algo normal



